Nuestros maravillosos creativos publicitarios crearon una espectacular pieza que busca -sólo eso, busca- llegar a la más sensible -¿sensiblera?- fibra nacionalista venezolana, con un mensaje de unión, paz y mucha gaseosa.
¿Qué mejor forma de destacar nuestro venezolanismo que copiando el mismo comercial que los argentinos han estado repitiendo desde hace unas cuantas Copas del Mundo?
